Novela Histórica

"Hablaremos de rendición, cuando estemos muertos"
 

El Fuego de Bronce, por Jesús Villanueva Jiménez

¡Ya se echaba de menos una reseña de novela histórica! Mi última lectura es esta larga y peculiar novela sobre la lucha de los tinerfeños contra el invasor británico, a finales del siglo XVIII. Y hago hincapié en el hecho de que es larga, porque he tenido la sensación de que se pierde un poco el hilo a veces en escenas de relleno poco relevantes, en lugar de seguir con el núcleo de la historia.

La novela tiene como principal (aunque no único) protagonista al joven Fermín; un muchacho campesino de Las Palmas, que tiene que escapar de su isla y refugiarse en Tenerife, donde inicialmente estará solo y perdido, hasta hacer nuevos y fieles amigos. Allí conocerá al bruto pero honesto Damián, que se convertirá en su protector y amigo, y lo acogerá en su familia. También se encontrará con otros personajes entrañables como la posadera Carmita, el soldado y poeta Juan Diego, y la joven Pilar, de quien terminará enamorándose. También aparecerán más personajes secundarios.

En ese contexto, cuando parece que las cosas van a ser idílicas para nuestros protagonistas, sucede el ataque inglés a Tenerife; que pondrá la isla patas arriba, y convertirá en soldados improvisados, por exigencias del guion, a nuestro protagonista y a su mejor amigo. Por otra parte, ciertos individuos de clase social acomodada, y sin ningún escrúpulo, comenzarán a ejercer presión sobre la familia de Damián y sobre la amada de Fermín; lo que también complicará, en cierto momento, las cosas.

Destacaría de este libro la visión tan detallada sobre Tenerife y las islas Canarias, así como de las costumbres y habla de sus gentes. Los personajes tienen un cierto aire pueblerino; ya que, casi todos, son gente sencilla y poca formación cultural, pero con una gran nobleza de carácter. La parte del ataque inglés me gustó bastante, pero se me hizo muy corta para lo largo que es el libro, sobre todo teniendo en cuenta que es una novela histórica basada en ese hecho.

Aunque, como ya he dicho al principio, la novela se me hizo demasiado larga para los hechos que narra, y me dio la sensación de que muchas escenas eran "de relleno", me gustaron los personajes y los diálogos, así como la recreación histórica; por lo que, con todo, me ha dejado buen sabor de boca el haberlo leído.

Sol de Sangre, por Héctor J Castro

Regresa Héctor J Castro, y lo hace repitiendo época, el siglo de oro español, pero no así ubicación; pues esta vez nos trasladaremos a las islas Filipinas y sus peligrosas aguas, atestadas de piratas japoneses. "Sol de Sangre", narra los hecho conocidos como "Combates de Cagayán", una suerte de polémico "Crossover" histórico entre el imperio español y el Japón de los samuráis...¿Tercios españoles contra samuráis?...bueno...algo parecido.

El protagonista de esta novela es el anciano soldado Juan Pablo de Carrión, un veterano lastrado por sus errores del pasado y con pocas esperanzas de futuro. Nuestro soldado recibe la oferta de dirigir una expedición variopinta, de milicianos filipinos, indios mexicanos y algunos españoles, para combatir a los piratas japoneses que están amenazando la presencia y el comercio español en Filipinas. ¿Es esta oferta la posibilidad de redimirse de su pasado y alcanzar la gloria? ¿Es un regalo envenenado? En cualquier caso, este cansado hombre de guerra se embarcará en la aventura, contando con la ayuda de algunos compañeros peculiares, a la par que eficaces.

La novela se lee relativamente rápido y tiene bastante acción, además el personaje principal está bien desarrollado en lo interno. En cuanto a la parte histórica, se aprecian licencias de autor; pero siendo estos hechos históricos un relato poco claro, no es solamente algo comprensible, es que directamente es necesario para poder escribir una novela ambientada en ellos.

Como curiosidad, decir que el libro está redactado en segunda persona, lo cual se me hizo bastante inusual al principio. Por lo demás, me parece recomendable para todos los que les guste este tipo de novela histórica de acción.

Guardianes del horizonte (relato), VIII PARTE

Se suponía que el camino de regreso iba a ser triunfante...pero para el sargento Juan Molina no fue así.

No se había atrevido a dirigirle la palabra a María; aunque sí habían intercambiado varias miradas significativas, si ella esperaba encontrar algún consuelo más allá de esas miradas, desde luego no lo encontró. Tocaba seguir adelante; la india no estaba bautizada, y aunque lo hiciese ahora, estaba prometida a uno de los guerreros más importantes de su tribu, era duro...o quizás era lo mejor para todos. Desde un punto de vista oficial, la misión había sido un éxito; habían recuperado casi todos los caballos robados, rescatado a las mujeres capturadas, y acabado con ocho enemigos, entre ellos un peligroso jefe indio, reduciéndose sus bajas a dos heridos.

-Les dimos su merecido ¿Verdad? -se escuchaba a Alonsito, que cabalgaba un poco más atrás del sargento -A esos mamones de mierda.

-No estoy seguro -respondió "Pardo", con una risita -, yo creo que huyeron de lo feo que eres.

El comentario suscitó un coro de risas.

-Te vas a comer el chaleco, eh, capullo -farfulló Alonso.

El sol de la mañana ya estaba comenzando a alumbrar la desértica llanura, sus promontorios rocosos y sus arbustos secos, la línea del horizonte resplandecía con un anaranjado vivo. Molina miró esa línea imaginaria, le quedaba eso; saber que, a pesar de los constantes sinsabores y golpes de la vida, era un guardián de ese horizonte, un protector de la ley y la civilización en esas tierras aún salvajes. Era un dragón de cuera del presidio de Río Grande, un defensor de la nación española en su límite más indómito ¿Qué más le podía pedir a la vida que eso?

Como contrapunto a la belleza del paisaje, y los reflexivos pensamientos de su sargento, volvió a oírse la voz de Alonsito:

- Sol de mierda, me da en los putos ojos.


FIN

Guardianes del horizonte (relato), VII PARTE

Echó un vistazo a las mujeres que estaban en pie; pero ninguna de ellas era a la que realmente quería encontrar, entonces bajó la mirada, con un nudo de nerviosismo en el estómago, a la india que yacía golpeada en el suelo, moviéndose apenas. La joven tenía la cara amoratada y no conseguía ponerse en pie, las otras comenzaban a ayudarla a levantarse. Al verle el rostro hinchado, Molina sintió una desagradable sacudida de dolor en lo más profundo de su ser; esa era María, la mujer con la que él, tan imprudentemente, se había encariñado, mantenido repetidos encuentros nocturnos, y dejado embarazada.

Velasco apareció de pronto al trote; tenía el uniforme y el chaleco desgarrados, y estaba levemente herido en el pecho, pero la sangre de su espada sugería que él no era quien se había llevado la peor parte de la lucha.

-Los hemos dispersado, señor -dijo el dragón, mirando un momento a las indias cautivas -, están huyendo hacia el Pecos ¿Les seguimos?

-No -acertó a responder el sargento, desmontando para acercarse a la mujer herida.

Ante la atónita mirada de su soldado, Molina se acercó a la mujer y la miró directamente a los ojos, ella estaba llorando.

-¿Estáis...quiero decir...estás bien? -pudo preguntar el sargento al fin.

-Yo bien -susurró la chica, en un español mal pronunciado -, pero, aquí ya nada, perdido -a pesar de su poco dominio del idioma, los gestos que hizo, tocándose el estómago, fueron bastante elocuentes.

Una desagradable sensación recorrió al sargento de arriba abajo; su hijo ya nunca nacería, eso era lo que le quería decir, seguramente había sido golpeada con mucha dureza, habían llegado a rescatarla demasiado tarde.

-¿Todo bien entonces, no?...señor. -preguntó Velasco con extrañeza -Las mujeres parece que están bien.

¡No, aquello no estaba bien!

Molina no pudo responder, hizo un leve gesto hacia María, como él la llamaba; tocándola levemente en el hombro, en lo que se supone debería ser un gesto de consuelo, pero que se quedó en un frío amago.

Se supone, que ahora el sargento se había ahorrado el problema diplomático que hubiera supuesto que saliera a la luz que el padre de la india no era el hombre elegido para ser su esposo, sino un español, pero aún así no podía alegrarse. Por otra parte, también se supone que debería sentir tristeza por su hijo no nacido, y consolar a la mujer, pero no era capaz de expresarlo, simplemente estaba paralizado.

-Sí-respondió al fin a Velasco -, parece...que...están bien.

Guardianes del horizonte (relato), VI PARTE

Los comanches que estaban en ese momento allí, al ver a su jefe caer derribado con tanta facilidad, perdieron las pocas ganas de lucha que les quedaban y comenzaron a huir. El pánico comenzó a contagiarse entre los indios, cada vez más.

Ya que la lanza se había quedado clavada en el cuerpo del jefe indio, Molina desenvainó su espada; tirando de las riendas de su montura para frenarse momentáneamente, pues no quería que el ímpetu de su carga le separara demasiado de sus hombres, y le dejara en una situación comprometida.

A izquierda y derecha se oían continuos gritos y sonidos de lucha, de vez en cuando se distinguía alguna vaga figura en medio de la oscuridad, Molina intentaba orientarse en medio del caos.

Entonces escuchó un llanto en medio del ruido, espoleó a "Furi" en esa dirección. Por el rabillo del ojo, vio a un par de sus dragones persiguiendo a un grupo de indios montados; pero, en lugar de unirse a ellos, se centró en seguir buscando el origen del llanto que había escuchado antes.

Fue entonces cuando encontró a las mujeres.

Era una escena de forcejeo; las mujeres cautivas rebelándose contra los comanches que se las intentaban llevar a rastras, una de ellas yacía en el suelo golpeada, pero las otras aún se resistían, con el orgullo característico de los apaches.

Dando un grito, el sargento cargó, espada en alto, contra los cuatro salvajes a pie que protagonizaban tan cobarde escena. El que estaba más cerca de él hizo amago de resistir, aunque los otros tres se habían quedado dudando; Molina descargó un tajo con su espada cuando el salvaje se echó a un lado para esquivar la embestida de su caballo, la agilidad del indio le salvó de un golpe mortal, pero la espada del español le alcanzó de pasada en el hombro, y le obligó a trastabillar de mala manera. Sin detener la carga, el sargento encaró a su caballo contra los otros tres indios, que además eran acosados por las furiosas mujeres, que ahora veían muy cerca su oportunidad de liberación. Abrumados por la situación, los comanches echaron a correr lejos de Molina, que no hizo amago de perseguirles. 

Guardianes del horizonte (relato), V PARTE

¡¡¡BOOM!!! El repentino disparo rompió la armonía nocturna, hasta ese momento solo interrumpida por el aullido lejano de algún coyote.

El ataque había comenzado.

-¡Adelante, soldados, adelante, dragones! -rugió, más que gritó, Molina; aunque sus motivos personales fueran más poderosos que la parte patriótica, al final, lo que contaba era el resultado.

Se sucedieron los exagerados gritos de los dragones hispanos; que cargaban al abrigo de la noche, lanza en ristre, en dirección a los sorprendidos comanches que dormían, separados de sus monturas, en el duro suelo, solo un par de centinelas estaban en disposición de reaccionar.

-¡Hijos de puta! -rugía Alonsito, cabalgando a la derecha del sargento -¡Os voy a meter la lanza por el culo!

"¡Menuda bestia! ¡Tremendo animal de guerra!", pensó Molina, orgulloso de la bravura de uno de sus mejores hombres.

La inercia de la carga del grupo de dragones que lideraba el sargento los condujo, casi a ciegas, a donde estaban los caballos de los comanches, provocando el pánico entre las bestias. Unos pocos enemigos habían acudido para intentar montarlos, pero ahora se encontraban con la carga de los dragones de cuera; dos fueron arrollados por los caballos de los españoles, y arrojados al suelo, mientras que otro, que intentó usar su arco, recibió un lanzazo en el hombro que lo hizo trastabillar entre gritos de dolor.

El segundo grupo de dragones estaba atacando a los sorprendidos salvajes desde otro ángulo; haciéndoles correr, como pollos sin cabeza, en todas direcciones. A pesar de su amplia superioridad numérica; los comanches ignoraban que el grupo que les atacaba era de tan solo quince hombres, por lo que, confusos, entraban en pánico.

Molina, por su cuenta, apretó a "Furi" para que acelerase el paso, introduciéndose así en el interior del improvisado "campamento" indio, para llegar a donde tuvieran a las mujeres cautivas.

Casi choca con el indio montado que apareció frente a él; un jefe cubierto de pinturas de guerra, con un penacho de plumas adornando su coronilla a modo de cresta, y tensando su arco para disparar, probablemente se trataría de "Perro Astuto". El comanche le disparó a quemarropa; pero, por lo apresurado del tiro, la flecha no cogió fuerza, y se clavo inofensivamente en el chaleco de cuero blanco. El sargento siguió con la inercia de a carga, echando el brazo de la lanza hacía atrás; tal y como tenía previsto, "Furi chocó con fuerza con el caballo de su enemigo, haciendo que este y su jinete se tambalearan. En ese momento, lanzó el brazo hacia adelante, atravesando con su arma el costado del salvaje, que cayó al suelo, violentamente empujado.


Guardianes del horizonte (relato), IV PARTE

-¡Manda cojones! -continuó Alonsito, comenzando a tocarse la entrepierna - Todo el día sudando de calor, y ahora se me están pelando los huevos de tanto frío.

-Tú no tienes de eso, Alonsito -se burló uno de sus compañeros, otro mestizo apodado "Pardo".

-¿Ah, no? -respondió el aludido, sin inmutarse -Pregúntale a la zorra, india sin bautizar, de tu madre.

-No insultes a mi madre, Alonso -respondió "Pardo" -, sí que estaba bautizada.

La mayoría de los jinetes, estallaron en risas ante el comentario, pero Molina seguía ensimismado, en su escrutinio del oscuro paisaje, demasiado absorto en sus pensamientos como para intentar controlar la relajación en la disciplina de sus hombres.

¡Allí! -exclamó de repente uno de los indios sumas.

-Bien visto -respondió Velasco, acariciando, como de costumbre, su poblado bigote.

El sargento miró en la dirección indicada; al principio no vio nada, pero tras varios segundos, vislumbró un levísimo resplandor anaranjado, calculó que a poco más de un kilómetro.

-¡Con dos cojones! -exclamó Alonsito -Encender un fuego de noche en mitad de la llanura, sí deben de estar confiados, esos mamones de mierda.

-¡Preparaos para el combate! -comenzó a ordenar Molina, sintiendo como unas mariposas de ansiedad le recorrían el estómago -, nos dividiremos en dos grupos; haced todo el ruido que podáis, para hacerles creer que somos muchos más de quince, nos aproximamos al paso, y en cuanto dé un disparo de señal, cargamos a lanzazo limpio, gritando como si no hubiera un mañana.

-Para ellos no lo habrá -dijo Velasco.

El sargento se giró hacia donde estaban los indios con los animales, y les hizo un gesto con la mano para el cambio de caballo, pues llevaba ya muchas horas montando a esa yegua. "Manchita" era un caballo manchado, de esos que tanto les gustaba montar a los indios; perfecta para cabalgar en silencio durante la noche, pero ahora había llegado el momento de buscar a su bestia más poderosa para el combate, "Furi", sería el animal indicado.

Enseguida llegó uno de los indios sumas, llevando por la brida a "Furi"; el enorme caballo color marrón y de crin negra, su nombre se debía a la furia que mostraba a veces en las acciones de combate, al embestir a los caballos enemigos, era perfecto para el choque contra los jinetes indios y sus monturas más ligeras.

Molina desmontó y se acercó a "Furi", sujetándole la brida y mirándole directamente a los ojos, sintiendo ese vínculo con el animal, que solo el jinete puede entender.

-Nos espera un combate duro, muchacho -le susurró al caballo -¿Estás conmigo en esto?

La magnifica bestia emitió un leve relincho; y movió el cuello con energía, de abajo arriba, como si quisiera mostrar su asentimiento, como si pudiera entenderle, y quizás lo entendía.

Los quince dragones ya comenzaban a cambiar también sus caballos y a preparar sus armas para el combate, Molina sabía que podía contar con ellos; del primero hasta el último, eran duros hombres de frontera, acostumbrados a jugarse la vida en aquellas tierras salvajes, auténticos defensores de la estabilidad de los límites de la civilización, verdaderos guardianes del horizonte.

Guardianes del horizonte (relato), III PARTE

A paso firme, con los cascos de los caballos tapados por paños, para no hacer ruido; al grupo ya le había dado la noche, y a pesar de que el cansancio ya comenzaba a hacer mella en ellos, ninguno se quejaba.

Se habían subido a un pequeño promontorio rocoso, que dominaba el desierto salpicado de hierbajos secos. Calculaban que el río Pecos se encontraría a apenas un par de kilómetros por delante de ellos, aunque con la oscuridad no lo podían ver. El sargento molina tenía la esperanza de divisar alguna hoguera que sus enemigos pudieran haber encendido, esa sería su última oportunidad de darles caza.

En esos momentos, no podía evitar sentir miedo por la india y su hijo no nacido; su verdadero nombre no lo sabía pronunciar, pero cuando pasaba momentos con ella, la había bautizado como María. En aquella situación se le venían a la mente las escapadas nocturnas; como la había penetrado con ganas en la oscuridad, entre espinosos arbustos, las pequeñas conversaciones en voz baja para que no los descubrieran. Lo que había comenzado como un juego, se había convertido en algo más serio. Agradeció la oscuridad del momento, ya que impedía que sus hombres vieran el sospechoso bulto que había aparecido en su entrepierna, al recordar aquello.

-¡No se ve una puta mierda! -Rompió de repente Alonsito el silencio reinante.

-Sigamos mirando -insistió el sargento, la sola posibilidad de que fuera a perder para siempre la oportunidad de recuperar a María y a su hijo no nato, le estaba carcomiendo por dentro, al igual que el remordimiento por no poder sincerarse con sus hombres.

Ya se lo había dicho su padre, cuando vivía en España, tantos años atrás; que tenía que controlar su cabeza, que con las mujeres hay que tener cuidado, que llevan a la perdición a los hombres. Pero, dieciséis años atrás, Juan Molina había abandonado Europa para siempre; tomado la ruta de las Indias, con los pocos ahorros que su progenitor, un humilde ganadero de Extremadura, le había podido proporcionar, y se había alistado en los dragones de cuera. Ahora, a sus treinta y seis años, se preguntaba qué pensaría su padre al verle en su actual situación ¿Orgullo, por haber podido ascender a sargento de dragones? ¿Vergüenza, por su poca cabeza y su irresponsabilidad, al dejar encinta a una mujer sin bautizar, e implicarse demasiado personalmente en su secuestro?

Guardianes del horizonte (relato), II PARTE

La misión era un pequeño edificio de piedra, rodeado de unos vallados de madera y unas pocas tierras de cultivo, que en ese momento estaban quemadas. Al principio, los frailes y los indios que les asistían, les habían recibido con desconfianza; llegando a apuntarles con los fusiles, pero luego se habían tranquilizado al comprobar que los recién llegados eran dragones de cuera españoles.

-¿Cuántos eran, entonces? -preguntó el sargento Molina, una vez hubo desmontado y entrando en el interior del recinto vallado.

-Unos setenta, quizá más -respondió el religioso que estaba a cargo de la misión -,comanches, sin duda.

-Mariconazos -despotricó Alonsito, el mestizo aún no había desmontado, y ya le había faltado tiempo para comenzar con su habitual lenguaje.

-¿Estamos seguros de que eran comanches, padre? -preguntó el sargento, ignorando, por el momento, a su soldado -Podría ser alguna tribu de apaches hostiles, lipanes tal vez.

-No, no, eran comanches. -insistió el religioso -Los distingo por cómo llevaban sus salvajes melenas largas, y por sus pinturas de guerra rojas, que no me encajan con las tribus apaches que hay por aquí.

-La banda de "Perro Astuto" -puntualizó Velasco, otro dragón de piel bronceada y poblados bigotazos -, repitiendo lo del año pasado.

Velasco se refería al ataque de un escurridizo jefe comanche, que el año anterior había dirigido una incursión a las tierras del Río Grande; arrasando varios ranchos aislados, y llevándose gran cantidad de ganado. Al final, la presencia de un destacamento de dragones de cuera le había obligado a retirarse, teniendo que abandonar parte del ganado robado para huir más rápido, pero la incursión había costado la vida de siete colonos y diez indios sumas.

-Intentaron entrar en el recinto -añadió el jesuita -, pero nuestros disparos les mataron a uno de los suyos, y los mantuvieron a raya. Sin embargo, antes de irse, nos quemaron el cultivo y robaron varios caballos.

-¿Cuánta ventaja nos llevan? -preguntó Molina preocupado.

-Diría que casi un día -contestó el religioso.

-¡Putos maricones! -soltó Alonsito, antes de escupir al suelo -, enseguida llegarán al río Pecos, y cuando lo crucen ya no podremos alcanzarles, a partir de ahí es todo territorio salvaje.

-Irán cargados con todo su botín -murmuró el sargento -, si nos damos prisa y no paramos, aún podemos darles caza.

-¿Qué hacemos entonces? -preguntó Velasco, atusándose su enorme bigote.

Molina sopesó sus opciones, no quería revelarles a sus hombres sus verdaderos motivos; la verdadera razón de porque había insistido tanto a sus superiores de embarcarse personalmente en aquella persecución, estaba emocionalmente implicado en esa misión, y no podía revelarlo.

Lo cierto era que esa incursión comanche había golpeado a una de las tribus de apaches mescaleros "aliados" de España; provocando la muerte de varios hombres, y el robo de caballos, junto al rapto de algunas mujeres. Se supone que España, como parte del trato con ciertas tribus apaches, debía ofrecerles protección; a cambio de que ellos se fueran evangelizando, e integrando, poco a poco, en la sociedad colonial de los presidios de Nueva España. Hasta ahí la parte bonita, pero resultaba que el sargento Molina tenía un motivo mucho más personal para implicarse; en sus últimas misiones de negociación con las tribus, había intimado con una india, una de las hijas del jefe de aquel clan que ahora había sido atacado, y por pensar con la parte de su cuerpo que no debía, la había terminado dejando embarazada. Por si todo ello no fuera lo suficientemente grave, resultaba que, aquella india sin evangelizar, estaba entre las capturadas por los comanches.

-Por mí, lo dejamos estar. -dijo Alonsito -Por mí los apaches me pueden comer todos la polla, no me hace gracia arriesgar nuestras vidas por unas mujeres no cristianas y unos caballos; cuando, aún encima, esos malditos salvajes incumplen los tratos que tienen con nosotros a las primeras de cambio.

-¡Ya basta, Alonso! -gritó el sargento, acalorado -Eso no cambia el hecho de que tenemos que cumplir con nuestro deber ¿Cómo podemos convencer a las tribus de que somos el futuro, si permitimos que unos sucios comanches saqueen impunemente los territorios bajo nuestra protección? Seguiremos en su busca y les alcanzaremos; haremos que se arrepientan del día en que se les ocurrió venir a causar problemas a nuestro territorio. Descansaremos aquí lo justo para cambiar de caballos y reponer un poco de agua, pero enseguida seguimos. Acabaremos con ellos antes de que tengan tiempo de cruzar el Pecos.

Sus soldados, le escucharon atentamente, con el rostro endurecido, a pesar de sus dudas, había conseguido inflar la llama de la ira en ellos; pero la carga del liderazgo comenzaba a ser agotadora para el sargento, y le reconcomían los remordimientos por no poder sincerarse con sus hombres, que eran tan buenos militares.

-Tú te quedarás, aquí, viejo amigo -le dijo a "Negrote", mientras le palmeaba el cuello cariñosamente -, pórtate bien en mi ausencia.

Guardianes del horizonte (relato), I PARTE

Cercanías del Río Pecos (actual Texas) 1780

¡Por fin! ¡Por fin algo que rompiera la uniformidad del paisaje! El sargento Molina hizo un gesto a su columna de quince dragones y veinte indios sumas, que le seguían a través de la llanura desértica cubierta de pequeños matojos.

-Podremos beber agua -comentó Alonsito, un mestizo que era uno de los hombres más duros de todo el regimiento -, ya estoy hasta la polla de cabalgar a pleno sol tanto tiempo.

-Hablad bien, Alonso -le reprendió Molina, a pesar de que, en el fondo, le daban ganas de echarse a reír con el comentario.

En el horizonte, delante de ellos, se veía una pequeña misión religiosa; en lo alto de una pequeña elevación de terreno, que rompía la monotonía del paisaje. Molina ya había estado allí patrullando con anterioridad; era una misión jesuita de reciente construcción, destinada a un inútil intento de evangelizar indios apaches.

Los quince soldados de uniforme azul marino y chaleco de cuero blanco habían visto también la solitaria construcción, y su humor mejoraba levemente, aunque Molina tenía sus dudas de que esa mejoría en el humor fuese a durar mucho. Eran quince dragones de cuera, del presidio de Río Grande; los verdaderos guardianes de la paz y la estabilidad de aquellos salvajes territorios en el límite del, ya decadente, imperio español, en las fronteras del Virreinato de Nueva España. Todos eran jinetes hábiles y curtidos, acostumbrados a cabalgar durante días a pleno sol sin rechistar, y a enfrentarse a grupos de apaches hostiles o comanches más numerosos que ellos. Su armamento era una carabina ligera, una espada de caballería, una pequeña adarga de cuero con el escudo de Castilla y León grabado, y su característica lanza, que manejaban con gran habilidad. Se cubrían la cabeza con su característico sombrero azul marino, con una cinta roja. Eran todos, a excepción del propio Molina, nacidos en Nueva España; gentes de frontera que nunca habían pisado el suelo de la metrópoli, de donde procedían los oficiales. En su mayoría eran indios o mestizos, y los que eran de raza blanca mostraban un peculiar tono de piel tostado, Molina era blanco como la leche en comparación.

Detrás de ellos venía el grupo de veinte indios sumas; personal no combatiente, encargado de transportar los caballos de repuesto, tan necesarios, y los mulos con agua y provisiones.

-¡Vamos para allá! -apremió Molina, picando espuelas a su caballo de color azabache, el buen "Negrote";que, sin duda, se había ganado un descanso.

Roma Vincit, por Simon Scarrow

Simon Scarrow es ya un autor muy consolidado de novela histórica, y todo un experto en la Roma y Grecia clásicas, y hay que decir que en esta novela no decepciona nada. Hablamos de un libro encuadrado de una serie de novelas del personaje Quinto Licinio Cato; de las cuales, y siendo sincero, solo me he leído esta.

La historia transcurre en el contexto de la invasión romana de Britania, en un contexto duro para los legionarios romanos, que tienen que enfrentarse a salvajes guerreros que les plantean una forma brutal y complicada de hacer la guerra. Nuestro protagonista es el joven optio Quinto Licinio Cato; entusiasta y con ganas de demostrar lo que vale, y su superior, Macro, un veterano algo más experto y escéptico. La novela cubrirá varios episodios de guerra y batallas contra los salvajes guerreros britanos, y detalles de la vida diaria de los soldados.

Cuando las cosas parece que vayan a llegar a un punto muerto, sucederá un acontecimiento de gran importancia: la visita del emperador para levantar el animo de los legionarios. Pero dicha visita traerá más implicaciones de las que parece a simple vista; puesto que se fraguan conspiraciones en la sombra, y puede que nuestro principal protagonista, de forma ingenua e involuntaria, acabe "salpicado" por ellas.

La novela transcurre de forma amena, y refleja muy bien la parte histórica. Incluye además varias escenas bélicas intensas, y el hilo argumental, en el que se desarrollan intrigas ocultas en paralelo a la guerra en sí, tampoco decepciona. Es una novela histórica principalmente de soldados y batallas, pero con un trasfondo de intrigas también, por lo que me parece muy recomendable y lograda para los amantes del género. 

La Estrella de Sangre, por Nicholas Guild

Bien, por fin he tenido la ocasión de leer la segunda parte de "El Asirio" (cuya reseña está algo más abajo en este mismo blog), y si la primera parte me encantó...esta segunda también.

El libro retoma el hilo de la vida del príncipe Tiglath Assur, ya caído en desgracia y exiliado de su país, que huirá con su fiel criado griego; teniendo que aprender a ganarse la vida en lugares tan dispares como Egipto o las colonias griegas de Sicilia, sobreviviendo a intentos de asesinato de ciertos personajes de su país que temen su regreso, metiéndose en nuevos problemas, y conociendo a más gente que será importante en su vida. En algún momento, volverá a acercarse a la corte que lo exilió y volverá a tener el poder y el favor real al alcance de la mano; pero todos sabemos que los designios de los dioses son caprichosos, y la suerte de nuestro príncipe desterrado va a pasar por grandes altibajos.

Al igual que "El Asirio", este libro es largo, denso, trabajado históricamente, y con gran desarrollo psicológico del personaje principal. También hay problemas e intrigas relacionados con mujeres, así como batallas y luchas más sutiles de poder. La diferencia con la primera parte es que esta continuación no se enfoca solo en los asirios, sino que el personaje irá viviendo en diferentes lugares; encontrándose diferentes aventuras y problemas en cada uno de ellos, por lo que varía bastante dependiendo del punto de la historia en que nos encontremos leyendo.

¿Qué más puedo decir? Es un libro que lo tiene todo, y no pierde nada de calidad respecto a su primera parte. De hecho, al terminarlo me quedé con un punto de tristeza, sabiendo que, en principio, la serie de libros del príncipe Tiglath Assur ha terminado; aunque, sin ningún tipo de duda, leeré más novelas del autor. A los que ya hayáis leído "El Asirio", os digo que no tardéis en poneros con "La Estrella de Sangre", y a los que no lo habéis hecho aún pues ya sabéis lo que toca...

El Corsario Negro, por Emilio Salgari

Ya he hecho más reseñas de Emilio Salgari, porque es de mis escritores clásicos preferidos, y creo que su obra se podría encuadrar, con matices, dentro de la novela histórica. Hoy toca "El Corsario Negro", que más que un libro es una trilogía, y que tiene muchas similitudes con los libros del pirata Sandokán; tanto en el personaje principal como en el argumento y desarrollo, aunque esta vez cambiaremos los mares de Asia y las islas del Pacífico por el Caribe.

Esta historia narra las andanzas del temido corsario negro, que comanda una tripulación pirata a luchar constantemente contra los españoles en el Mar Caribe, pero que utiliza la piratería como medio para conseguir su venganza personal contra el responsable de la muerte de sus hermanos. Todo se complicará cuando, en una de sus incursiones, captura como rehén a una bella joven de la que se enamorará, y que podría acabar obligándole a tomar una drástica decisión.

Como suele ser habitual en la obra de Salgari, se refleja claramente la influencia del pensamiento del romanticismo del siglo XIX: las virtudes nobles del pirata libre, la lucha desesperada de unos bucaneros exiliados contra el gran poder colonial, la venganza, la pasión, un concepto de la virilidad asociado totalmente a la valentía y a la impulsividad...En este caso, a diferencia de en las aventuras del pirata Sandokán, los "malos" no son los británicos sino los españoles, y en lugar de malayos de piel morena, nuestros filibusteros son europeos.

El protagonista está totalmente idealizado; puesto que a pesar de haberse tenido que convertir en pirata para buscar su legítima venganza, presenta un carácter noble y caballeresco, lejos de la realidad histórica de la piratería...pero eso es parte de los estereotipos que marcan la obra de Salgari. La historia presenta bastantes escenas de acción y lucha, tanto contra españoles como contra indígenas del Caribe e incluso bestias salvajes, así que en ese sentido no decepciona para nada.

En resumen, son libros que me gustaron bastante; a pesar de lo diferente que son respecto a la literatura actual, pero para el que quiera pasar, simplemente, unos ratos entretenidos con historias de piratas "épicos" e idealizados le alegrarán el día.

Días de Infierno y Gloria, por Héctor J. Castro

Para la reseña de hoy nos vamos a trasladar a Galicia, más concretamente a La Coruña en la época del siglo de oro. Tengo que decir que yo personalmente crecí muy cerca de allí, por lo que ver buenas novelas ambientadas en la zona siempre me toca en lo interno. La historia se centra en la defensa de La Coruña por parte de los paisanos gallegos contra los invasores ingleses, liderados por el temido pirata Drake; en dicha defensa destacó la actuación de la heroína gallega María Pita, coprotagonista de este libro.

Pues bien, nuestra historia tiene lugar en esos días en los que la tranquila y desprotegida ciudad de Coruña recibió de repente la, poca grata, visita de una flota inglesa; liderada por el pirata Drake, que pretendía saquearla. Ante la ausencia de ejércitos importantes, hasta los ciudadanos más humildes tuvieron que convertirse de repente en soldados y, a veces, hasta en héroes. Nuestros principales protagonistas son el capitán Sancho de Arratia, y la atractiva paisana María Pita, también aparecen otros personajes interesantes, como el bandolero Ferrán Brisaboa.

Todo comienza cuando el capitán Arratia llega a La Coruña, contando ya los días que le faltan para licenciarse y dejar el ejército, pues es ya un veterano cansado; y, según costumbre de la época, ha de alojarse en la casa donde vive la joven María Pita, con su marido y su hija. Tanto él como su anfitriona comienzan a sentir una fuerte atracción mutua, a duras penas contenida por la presencia del marido de esta, con las consiguientes tensiones y habladurías que se sucederán. Por otra parte, el bandido Ferrán Brisaboa, empujado al bandolerismo por circunstancias desgraciadas y por la necesidad de cuidar de sus hermanos, apura al límite sus opciones de ganarse la vida y burlar a la justicia. Todas las historias de los personajes, principales y secundarios, se verán violentamente interrumpidas por el ataque de los ingleses, que sacará lo mejor, o en algún caso lo peor, de cada uno...

En resumidas cuentas, estamos, ante todo, ante un libro de novela histórica de acción; pero también ante una exposición y reflexión de ciertos aspectos de la naturaleza humana, y de la forma de pensar de la sociedad de aquella época. Por otra parte, y comparado con otros libros del autor, la historia tiene un ritmo pausado, aunque no por ello deja de ser fluida de leer. A mí personalmente no me ha decepcionado, y recomiendo darle la oportunidad.

Los Ojos del Tuareg, por Alberto Vázquez-Figueroa

En una reseña que hice un poco más abajo, en este mismo blog, mencioné que el libro "Tuareg" tenía una segunda parte que no me gustó tanto...pues bien...esta reseña trata sobre dicha segunda parte; lo cual ya supone un "spoiler" sobre mi opinión, que, sin ser negativa, no es tan favorable como lo fue en la primera novela.

Al igual que en "Tuareg", esta segunda parte gira sobre todo en torno al estilo de vida de los orgullosos nómadas del desierto, de sus ancestrales tradiciones, y de lo lejos que pueden llegar para defenderlas. Nuestro protagonista del primer libro ya no estará con nosotros, pero si sus hijos; quienes serán los herederos de esa tradición, y de la, orgullosa pero noble, actitud de su padre.

La historia transcurre en el desierto donde residen nuestros orgullosos hermanos tuaregs, que reciben la extraña e inoportuna visita de los conductores de la famosa carrera del Dakkar. Al principio dicha carrera no perturba demasiado el estilo de vida de los nómadas del desierto; pero cuando la conducta de ciertos conductores es ofensiva y pone en peligro el medio de vida de los tuaregs, violando además la sagrada ley de la hospitalidad de estos, los participantes en la carrera descubrirán lo lejos que pueden llegar los orgullosos hermanos con tal de reestablecer el respeto a sus tradiciones y su honor. En este sentido, la novela es bastante parecida a la primera parte.

Como ya comenté, aunque no me disgustó para nada, esta novela baja un poco el nivel de "Tuareg". Primero de todo, porque los protagonistas son parecidos en la personalidad a su padre, pero con algo menos de carisma en su carácter. Segundo, porque el argumento de reestablecer el honor de la sagrada ley del desierto violada, se repite un poco. A pesar de eso, no es que el libro no sea bueno, simplemente que me gustó un poco menos que su predecesor, lo cual no quita que me parezca una buena recomendación para los que disfrutaron del anterior.

Atila "El Azote de Dios", por William Dietrich

Olvidaros todos de las versiones cinematográficas sobre Atila, olvidaros del actor "guaperas" que lo representa, olvidaros de cualquier comportamiento idealizado y caballeresco sobre el rey de los hunos. No hay final feliz con este tío, el "Azote de Dios" no bromea, por donde pisa su caballo la hierba no vuelve a crecer...habéis sido avisados.

La descripción del párrafo anterior se corresponde bastante bien con la versión de Atila que aparece en esta novela histórica, más realista que la ofrecida en el cine. Aunque en esta ocasión el temido rey de los hunos no aparece como protagonista sino como el villano de la historia.

Nuestra historia comienza cuando Jonás, nuestro principal protagonista y narrador de la misma, participa en una misión diplomática romana al campamento de Atila, sin embargo, sin que nuestro personaje lo sepa, hay ciertas intenciones de traición en esa misión...y serán descubiertas por el poderoso y vengativo rey de los hunos, lo que resultará en nuestro protagonista prisionero. En el cautiverio Jonás se enamorará de la joven Ilana, una romana cautiva, también pretendida por uno de los guerreros de Atila, y juntos intentarán una fuga, llevando una poderosa arma consigo. Tal vez ellos dos sean la última esperanza de la civilización de resistir a la oleada de destrucción que Atila "El Azote de Dios" comenzará a desatar.

El libro es largo pero entretenido, con escenas de acción muy intensas, así como personajes muy potentes, además la parte histórica está muy trabajada. Aunque lo leí hace ya bastante años, y algunos detalles se me han olvidado, aún recuerdo el meterme de lleno en la historia, en la angustia de los protagonistas al tener que enfrentarse a unos tiempos tan oscuros y ser perseguidos por un enemigo tan implacable. Me parece un libro muy "top" dentro de lo que es la novela histórica.

Tuareg, por Alberto Vázquez-Figueroa

La novela sobre la que quiero hablar hoy nos traslada al desierto del Sáhara, a un ambiente que, a pesar de la tímida introducción del siglo XX y sus cambios, aún conserva su propio ambiente y sus reglas. Aunque el libro tiene una segunda parte llamada "Los Ojos del Tuareg", que no me gustó tanto, hoy me centraré solamente en esta primera parte.

Esta novela nos sitúa en el punto de vista de un orgulloso y noble guerrero tuareg, muy celoso de sus costumbres y tradiciones, capaz de llegar muy lejos con tal de defender a los más débiles o de vengar una afrenta insignificante, es una visión romántica y caballeresca del hombre del desierto, por así decirlo. Nuestro tuareg acoge en su tienda a un exiliado político que está huyendo de sus enemigos, quienes irrumpen a la fuerza allí y se lo llevan prisionero, violando la sagrada ley de la hospitalidad tuareg. Ante esa afrenta ante una de sus leyes tribales más sagradas, nuestro protagonista se embarcará en una solitaria y difícil misión de venganza y de rescate de su huésped, encontrándose con ciertos aspectos y personajes de la civilización que le provocarán un interesante choque cultural.

Aunque hay momentos de acción interesantes, lo mejor de la novela es el personaje, su forma de pensar, y como esta entra en conflicto con los valores del siglo XX. Uno de mis momentos favoritos del libro es cuando un occidental le intenta explicar a nuestro hombre del desierto las ideologías políticas como el comunismo y el fascismo y en qué consisten, la respuesta del orgulloso tuareg no tiene desperdicio.

En resumen, a pesar de tener acción y aventura, el libro es sobre todo un retrato romántico, y quizás idealizado en algunos aspectos, del hombre del desierto orgulloso y quisquilloso con las costumbres, pero a la vez noble y valiente. Una forma de ser que choca inevitablemente con el mundo "civilizado". Se lee con bastante fluidez y me parece muy recomendable.

La Batalla de Túnez Contra el Pirata Barbarroja, por Margaret Hacklename

Retomando el hilo de la novela histórica, toca la reseña de este corto libro; que más que una novela en sí, lo definiría como un relato largo, aunque he de decir que me gustó bastante.

La mejor forma de resumir esta novela sería: "nada es lo que parece", y eso es lo que tendrá que comprobar a las malas nuestro protagonista, el joven Duque de Alba, en la batalla de Túnez, y en la batalla que tendrá lugar también en el interior de su mente, en el mundo de los sueños.

Todo comienza en la víspera del momento decisivo a la batalla, el Duque cree ver un niño, prisionero de un jenízaro turco, que le hace señas, como pidiéndole auxilio. Pero nadie parece percibir la presencia de esas dos apariciones, más que nuestro protagonista. La cosa no quedará ahí, sino que en las horas siguientes, el niño y su captor se le seguirán apareciendo en sueños, en el mundo de la imaginación; llenándole la cabeza con visiones del futuro, más bien con visiones de los varios futuros posibles en función de lo que decida hacer el joven duque.

Así, paralelamente a la batalla real colectiva, el Duque de Alba tendrá que librar la batalla imaginaria dentro de su mente, teniendo que tomar una difícil decisión, que tendrá consecuencias en su futuro, el de su familia y el de su país. Por otra parte ¿Quiénes son los misteriosos personajes que se le aparecen y tienen el poder de conjurar imágenes dentro de su mente? La respuesta podría no ser tan simple como parece...

El libro es corto, como ya dije al principio, pero me entretuvo bastante, es una manera bastante habilidosa de combinar lo histórico con lo sobrenatural y me dejó con ciertas incógnitas hasta el final.

Novela histórica: ventajas y desventajas

El artículo desde hoy lo vamos a abordar desde el punto de vista del escritor ¿Qué ventajas y desventajas tiene escribir en el género de novela histórica? Obviamente, todo esto es solo mi opinión, y en ningún momento pretendo que sea una verdad universal.

Bien, aclarado lo anterior, vamos con las ventajas:

-No hay que realizar una gran labor de crear el contexto: quiero decir, el contexto es el periodo histórico y el lugar que queramos elegir, no tenemos que crear un mundo fantástico desde cero, como en el caso de la literatura fantástica.

-La historia deja "huecos" con los que jugar: aunque conozcamos un acontecimiento o una época histórica, siempre hay detalles que no se saben a ciencia cierta, y eso nos da lugar a posibilidades muy interesantes de combinar lo histórico con lo creado por nosotros, si sabemos utilizar bien las licencias de autor.

-Tiene su parte didáctica: al realizar la labor de documentación, aprenderemos mucho, y además dejaremos plasmado ese conocimiento en la novela para que el lector también aprenda.

Obviamente, no todo son ventajas, vamos a ver algunos inconvenientes:

-Hay límites a la imaginación: si bien se puede jugar hasta cierto punto (como ya expuse antes), al final, los hechos históricos son los que son, y si queremos que nuestra historia tenga credibilidad dentro del género tendremos que respetarlos en la medida de lo posible.

-Hay que documentarse bien: en este tipo de novelas hay que estar muy seguro que sabemos de lo que escribimos, y para ello no basta con un conocimiento superficial, sino que hay que saber con una cierta precisión cómo eran los lugares que describimos, la mentalidad de cada época, los personajes, los hechos conocidos...a mí ese trabajo de búsqueda personalmente me gusta, pero no deja de ser trabajoso.

En resumen, estas son los factores que yo he tenido en cuenta a la hora de escribir en este género, obviamente, al final cada uno tendrá que conocerse a sí mismo, saber qué es lo que le gusta de verdad y qué género o géneros pueden ser más idóneos para realizar su obra.

La Sombra del Águila, por Arturo Pérez-Reverte

Esta novela es corta, pero bastante divertida e invita a la reflexión. Está ubicada en el contexto de las guerras napoleónicas, en la expedición a Rusia, donde un grupo de españoles reclutados a la fuerza por los franceses intenta por todos los medios de desertar y pasarse a los rusos; sin embargo, Napoleón interpreta su intento de fuga como una carga gloriosa y el asunto se complicará cada vez más.

No estamos ante una novela histórica al uso, sino ante un libro corto satírico, que invita a la reflexión sobre el comportamiento del ser humano, y hace una parodia de las glorias militares y de la guerra en general. Tiene su parte de batallas y bélico, pero no es más que el telón de fondo que sirve de excusa para la reflexión y la sátira.

El libro se me hizo bastante divertido de leer, sobre todo las partes en las que aparece Napoleón y su séquito de pomposos y estirados oficiales, a quienes se retrata de forma bastante ridícula. Los españoles protagonistas de esta historia también tienen sus momentos divertidos, y sus reflexiones en las que el autor aprovecha para hacer un poco de parodia sobre ciertos defectos de la sociedad y la historia de España.

En resumen, no es una novela para ser tomada literalmente en serio, ni un retrato glorioso de la guerra, para nada. Es una crítica mordaz y un relato sarcástico, y como tal hay que tomársela, se lee muy rápidamente y a mí se me hizo muy amena. Me parece una lectura bastante interesante, que invita a la reflexión sobre ciertos aspectos y proporciona algún rato divertido.

La Batalla, Por Fernando Martínez Laínez

Hoy toca ponerse con la reseña de la segunda parte de la serie "La Senda de los Tercios", cuyo primer volumen "Las Lanzas", tuvo también su momento de gloria algo más abajo en este mismo blog. Muchas de las cosas allí mencionadas son aplicables a este libro también, especialmente lo tocante al estilo; es un libro de acción lenta y muchos detalles, no es una novela histórica al uso donde lleguemos a meternos de lleno en la historia. De hecho, el propio autor define su obra como "historia novelada" más que como novela en sí.

La temática sobre la que gira este libro es la batalla de Nordlingen, y la historia del cardenal infante, haciendo mucho hincapié en su personalidad, algo rebelde y mujeriego, y las intrigas en la corte de Madrid en cuanto a su persona. Lo anterior es así, puesto que el libro se centra mucho en la personalidad carismática, a la par que atrevida, de este personaje, lo cual hacía que varias personalidades de la corte quisieran verlo como un posible rey, a pesar de que no le correspondiera por las reglas de la sucesión, y que el manipulador conde-duque de Olivares se encargase de desterrar esa posibilidad, mandándolo al frente de los ejércitos a gobernar Flandes y combatir a los protestantes.

Se nos presenta así a un cardenal infante intrépido, valiente, un poco rebelde, y mujeriego...pero a la vez leal con su familia; y que en ningún momento hizo ningún intento serio de auparse al poder real, a pesar de las intrigas de unos y las paranoias de otros ante esa posibilidad. A pesar de que en el ejército con el que cruza Europa para llegar a Flandes viajan varias personalidades que no se fían mucho de él, y se encargan de vigilar secretamente sus movimientos, nuestro joven príncipe se las arreglará para derrotar a los "invencibles" ejércitos suecos en la batalla de Nordlingen, acontecimiento que se explicará en el libro con bastante detalle y rigor histórico.

En resumen, es un libro muy completo e interesante desde el punto de vista de aprender sobre estos hechos históricos, y que nos ofrece una visión interesante sobre la personalidad de nuestro protagonista. Sin embargo, no es un libro de acción intensa y rápida (para nada), ni de conectar de lleno con la historia, lo recomiendo para ciertos perfiles de lectores.

Falcó, Por Arturo Pérez-Reverte

Él es una especie de James Bond español... pero sin el sentido del patriotismo... él es un canallita de manual... pero no acabará dejando su estilo de vida por amor...él es un hombre sin ideología ni bandera...aunque un gran profesional para quien le pague...él es una persona encantadora en los salones de baile...pero un asesino y torturador en los callejones oscuros...él es Lorenzo Falcó, el provocador protagonista de esta novela.

Este libro, que encabeza una trilogía seguida de los títulos "Eva" y "Sabotaje", sencillamente me encantó, sobre todo por el personaje principal; un espía a sueldo del mejor postor que trabaja para el bando nacional en el contexto de la guerra civil española, ejerciendo su oficio de forma implacable, pero sacando tiempo para disfrutar de todos los placeres de la vida. Nuestro espía en indudablemente inmoral y censurable, pero también seductor e inteligente, lo cual hace que a veces casi me pusiera de su parte al leer sus andanzas...pero solo casi.

A lo largo de las tres novelas recorreremos episodios como el intento de liberación de José Antonio Primo de Rivera, la desaparición del oro de la república y los inicios del famoso cuadro "Guernica", todo desde el punto de vista de nuestro encantador y letal Falcó. Como contrapunto de nuestro personaje, aparecerá una interesante figura femenina destinada a ser su contrapartida, y que permitirá atisbar pequeños resquicios de bondad y compasión en el protagonista...pero muy pequeños.

Los tres libros son cómodos y rápidos de leer, y a mí me engancharon bastante los dos primeros, el tercero quizás baje un poco el nivel, lo cual no quiere decir que no me gustara. Aparte de ser una lectura muy entretenida, y a ratos divertida, es también una lección sobre la moral y sobre el comportamiento humano, además de una novela histórica ilustrativa de ciertos aspectos de la historia de España.

Los Tigres de Mompracem, por Emilio Salgari

Volvemos con un poco de novela histórica de la más clásica, volvemos con Emilio Salgari, volvemos con los héroes del romanticismo...esta vez navegaremos por los mares de Malasia, a bordo de atrevidos barcos piratas.

Y lo cierto es que esta novela, inicio de la serie de libros del popular pirata Sandokán, presenta muchas similitudes con "Los Misterios de la Jungla Negra", cuya reseña se encuentra más abajo en este mismo blog; de hecho, ambas historias llegan a confluir, y ambos personajes a encontrarse, en libros posteriores. Esta vez, en lugar de las selvas de la India, tenemos las islas y mares de Malasia; donde un grupo de heroicos piratas asiáticos, luchan contra el colonialismo del Imperio Británico.

Nuestro héroe esta vez es el popular pirata Sandokán; un noble, pero impulsivo, príncipe malayo despojado de sus tierras y familia por la traición de los británicos, a los cuales odia con todas sus fuerzas, y que, habiendo reunido una banda de piratas en la isla de Mompracem (Sri Lanka), se dedica a combatir el colonialismo europeo por los mares de la zona. En una de sus incursiones, el valiente pirata terminará en el territorio enemigo; donde conocerá a la joven hija de un lord inglés, de la cual se enamorará, a pesar de los problemas y del conflicto moral que ello le supone. Nuevamente, tenemos reflejada la mentalidad del romanticismo tanto en la historia en sí como en el personaje: los piratas libres contra el gran imperio, los sentimientos contra la razón, el héroe contra lo imposible...

Al final no deja de ser una novela de acción y aventuras, bastante simple comparada con la literatura más moderna del siglo XXI, muy en la línea de todos los libros de Salgari, pero decididamente entretenida. La recomiendo totalmente, partiendo de la base de todo lo que he dicho anteriormente. Aunque suelo preferir libros más actuales, lo cierto es que, de vez en cuando, también viene bien recordar buenos clásicos.

Ojos Azules, por Arturo Pérez-Reverte

Dicen que "lo breve y bueno, dos veces bueno", y en este caso desde luego es verdad. Pérez-Reverte nos proporciona con "Ojos Azules" un relato corto (creo recordar que lo leí en media hora en un viaje de autobús) pero extremadamente intenso y emocional.

La breve historia nos mete de lleno en medio de los angustiosos momentos de "La Noche Triste", cuando el grupo de aventureros españoles y sus aliados nativos tuvo que retirarse de la capital de los aztecas a toda prisa, acosados por estos últimos, que sacrificaban en sus altares a todo aquel que capturaban con vida. Los hechos se nos narran desde el punto de vista de un soldado español del que no sabemos ni su nombre, pero del que podemos deducir muchas cosas a través de sus pensamientos.

Nuestro protagonista es un hombre valiente y decidido, aunque definitivamente egoísta y oportunista, muy en la línea de los aventureros de su tiempo. Lo ha apostado todo por ese viaje a la conquista de México, por la posibilidad de volverse a su tierra con oro; por ello se niega a soltar el saco que lleva lleno de riquezas, a pesar de que llevarlo le haga correr más lento, y por ello reduzca sus probabilidades de salir vivo de allí. Ya está en una situación de "todo o nada", y no retrocederá; se abrirá paso a espadazos, mientras pueda, entre la masa de atacantes aztecas y apurará hasta el final sus escasas oportunidades de éxito, sin pararse a dudar o a suplicar clemencia, es un hombre duro de su tiempo. Solo hay un pequeño resquicio de duda o remordimiento que se abre camino en su mente: el haber dejado tirado a un hijo bastardo con una india a la que conoció brevemente allí, y a la que expulsó de su lado de malos modos, al enterarse de que estaba embarazada. Ese contrapunto es lo que le da a nuestro rudo soldado un poco de sensibilidad y de humanidad.

Resumiendo, es un relato que no lleva más de media hora leer, pero que nos mete de lleno en la intensidad y en la angustia de "La Noche Triste", demostrando que se puede hacer buena novela histórica sin necesidad de un libro largo. Por otra parte, nos ofrece una visión muy dura, aunque con un punto de humanidad, de la historia de España y de México.

Salamina, por Javier Negrete

No es la primera reseña que hago de la obra de Javier Negrete, pues es de mis escritores favoritos, esta novela histórica se complemente con "El Espartano" (de la cual también tengo reseña algo más abajo en este blog). Aunque esta sea anterior, lo cierto es que son historias independientes (aunque relacionadas) y yo de hecho me las he leído en el orden supuestamente inverso, pero no es un problema para disfrutarlas.

Entrando en materia, "Salamina" trata obviamente de la famosa batalla del mismo nombre, aunque también nos lleva por el inicio de las guerras médicas y la batalla de Maratón. Al estilo de Negrete, es un libro largo, repleto de acción y batallas, personajes complejos y, por momentos, escenas de alta tensión sexual. La historia se narra principalmente desde el punto de vista de Temístocles; un hábil, inteligente y manipulador, aunque comprometido, político ateniense y de la reina Artemisa de Halicarnaso; monarca de un pequeño reino griego sometido a los persas, que intentará hacerse un hueco en el mundo de la guerra, teniendo que lidiar con el inconveniente de que a veces la menosprecien por ser mujer.

La novela me enganchó de principio a fin, y valoro especialmente que nos presente a los principales antagonistas (los persas) como un adversario peligroso, pero a la vez noble y valiente; lejos de las representaciones de algunos libros, y sobre todo películas, que nos lo pintan como una simple horda de esclavos que solo responde a los latigazos de su amo. De los personajes, me encanta Temístocles, quien encarna totalmente la filosofía de "todo para el pueblo, pero sin el pueblo".

En resumen, tenía expectativas muy altas (por otros libros del autor), y "Salamina" las ha cumplido perfectamente; tanto en rigor histórico como en lo interesante de los personajes y de la forma de narrar la acción. Recomiendo encarecidamente su lectura.

Un Día de Cólera, por Arturo Pérez-Reverte

Fue un día en el que la rabia contenida y la indignación de un pueblo hicieron que las gentes humildes de Madrid se enfrentaran, armados con armas rudimentarias, al mejor ejército de la época. Fue el trágico, sangriento, y a la vez épico, 2 de mayo; si en su día el pintor Goya nos lo inmortalizaba y reflejaba en toda su crudeza con un cuadro, ahora Reverte lo hace mediante este libro.

Esta novela es una sucesión de relatos e historias cortas que tuvieron lugar en el famoso levantamiento, con diferentes personajes, y con una descripción bastante minuciosa de lo que iba ocurriendo en Madrid en cada momento de aquel día. Se nos hace ver, a través de todos esos relatos, la rabia presente en aquellos hechos y la dureza de la lucha. Más que una novela con protagonistas principales y secundarios, es como si una cámara nos fuera llevando a través de diferentes escenas que iban teniendo lugar durante aquel día tan sangriento.

La parte de documentación y rigor histórico está muy trabajada, así como la narración; que nos hace sentir muy de cerca la rabia, la violencia y la angustia de la revuelta popular contra las poderosas águilas napoleónicas. Quizás la parte negativa sea que, al ser tantas historias paralelas diferentes, no se llega a conectar del todo con ninguna en concreto, ni con ningún personaje en particular.

En resumen, es una novela histórica que será de gran ayuda al que quiera informarse con detalle de los hechos del famoso 2 de mayo de Madrid, y al aficionado a leer este tipo de literatura de gran dureza que narra la parte salvaje del ser humano sin tapujos. No es tanto una novela convencional para conectar con un personaje y meternos en su piel. A mí personalmente, que soy un aficionado a las novelas de Arturo Pérez-Reverte, esta no llegó a engancharme del todo, aunque sí que me resultó interesante y recomendable para ciertos perfiles de lectores.

Los Misterios de la Jungla Negra, por Emilio Salgari

Esta vez voy a hacer algo diferente, esta será una reseña sobre un clásico, una muestra de una literatura que, aunque en su momento fuera considerada simplemente libros de aventuras, ahora se podría considerar novela histórica. De los autores del siglo XIX Emilio Salgari es de los más destacados de este tipo género, y esta una de las novelas suyas que más me ha gustado.

Esta novela está ambientada en la India británica, durante los hechos de los llamados "Tugs", asesinos que adoran a la Diosa Kali y realizan sacrificios humanos, además de luchar contra los europeos. En este contexto, nuestro protagonista es un valiente cazador de serpientes llamado Tremal Naik, que vive en una cabaña en la selva junto a sus criados y su tigre amaestrado. Resulta que su cabaña está ubicada al lado de la sede de los asesinos, lo que le supondrá problemas, lo cual irá a peor cuando se enamora de una prisionera británica secuestrada por estos. Atrapado en una lucha por la supervivencia contra los adoradores de Kali, y dispuesto a rescatar a la joven prisionera, nuestro protagonista tendrá que tomar medidas drásticas y jugarse la vida de mil maneras.

Hablamos de literatura del siglo XIX, de la época colonial, y del pensamiento del romanticismo, lo cual se hace notar muy fuertemente en este libro. El protagonista es un fiel reflejo de héroe del romanticismo; impulsivo, valiente, varonil, que lucha a la desesperada contra la adversidad, y que, por supuesto, hará lo que haga falta por amor. Hay mucha acción, con escenas bastante salvajes a veces, haciendo énfasis en los peligros de la selva y de la India en general. Nuevamente, aquí se nota el influjo de la mentalidad del colonialismo del siglo XIX, que exagera lo exótico y temible de esos lugares.

Decir que, aunque es un libro relativamente largo, la historia continua luego, y enlaza con las novelas del famoso "Sandokán", también del mismo autor, pero eso ya es un tema para otro día, quizás otra reseña...

Para finalizar, diré que lo recomiendo a los que les gusten las novelas de mucha acción, Emilio Salgari es probablemente mi autor clásico favorito y esta es una de sus mejores novelas en mi opinión.

Los Tercios no se rinden, por Juan Pérez-Poncea

Nos encontramos ante una nueva novela histórica ambientada en la guerra de los ochenta años y en las peripecias que los tercios españoles tuvieron que soportar en la misma, concretamente en los acontecimientos del asedio de Amberes y del "milagro de Empel". Es un libro relativamente corto y fluido de leer, y que presta gran atención a los detalles históricos.

La historia se nos relata desde el punto de vista del capitán Lorenzo de Medrano, personaje ficticio pero basado en hechos reales, que nos va narrando los acontecimientos en primera persona. Se nos muestra un retrato de la guerra y sus acciones, de la relación del protagonista con sus compañeros, y del drama de una familia flamenca dividida por tener miembros enfrentados en ambos bandos de la contienda.

Como documento histórico está muy trabajado, y se basa en la biografía de un capitán español que presenció los hechos, así que en ese sentido es un gran trabajo y resulta de gran ayuda a los que, como yo, nos interesa conocer los detalles de la historia. Como novela en sí es fluida y sencilla, quizás hubiera estado bien algo más de complejidad en la personalidad del protagonista, pero al ser una novela histórica de acción pues entiendo que a veces se hace difícil cubrir todos los aspectos.

En resumen, es un libro entretenido y que se lee bastante rápido, muy recomendable para los interesados en la historia militar y la novela histórica de acción en general. No es, por el contrario, el libro ideal de los apasionados de las grandes complejidades psicológicas o de personajes con mucha profundidad.

El Río Sagrado, por Joao Aguiar

Buscando en el baúl de los recuerdos...me encuentro esta novela histórica que leí hace años y que me resultó bastante curiosa e interesante. Está ambientada en la edad antigua, durante los últimos años de independencia de las tribus del norte de Portugal y sur de Galicia.

El protagonista es el joven Turio, un chico con evidentes carencias de fuerza y virtudes físicas, pero compensado a cambio con un extraño don de los dioses que le proporciona visiones premonitorias. El hermano mayor es todo lo contrario, fuerte físicamente y un gran guerrero, por ello favorito del padre.

La historia nos cuenta la infancia y juventud de nuestro protagonista, cómo crece y va desarrollando su poder a cambio de tener que renunciar a otras cosas, cómo ayuda a su tribu a derrotar a varias tribus vecinas, y finalizando con la llegada de un nuevo y poderoso enemigo; Roma, un enemigo al que, quizás, no puedan vencer.

Me gustó del libro que refleja, con bastantes detalles, la vida de esos pueblos prerromanos y sus costumbres, con alguna licencia de autor, obviamente, pero en general la parte histórica está muy trabajada. Quizás, en cuanto al personaje, es un poco estereotipado en algunas cosas, por poner alguna pega al libro.

Es el primer, y, de momento, único libro de literatura portuguesa que he leído y no me ha defraudado para nada, bastante interesante para los amantes del género histórico.

Centauros, por Alberto Vázquez-Figueroa

Hoy vamos a dedicar esta reseña a una interesante novela histórica sobre un personaje poco conocido: Don Alonso de Ojeda; uno de los conquistadores y aventureros del Nuevo Mundo, pero que no tuvo tanta suerte, ni reconocimiento, como otros más populares, como pueden ser Hernán Cortés o Francisco Pizarro.

En este libro se nos presenta al aventurero como un hombre fiero pero noble, experto en el manejo de la espada y en los duelos de honor, así como en la seducción y en las artes amatorias. Es un hombre valiente y fiel a sus ideales, aunque por otra parte es testarudo e impulsivo, lo que le hace meterse en problemas y, a veces, ganarse enemigos indeseados.

La historia nos lleva a los inicios de la colonización de las islas del Caribe, a los inevitables problemas que comienzan a surgir entre españoles e indígenas, al papel que desempeña nuestro protagonista en todo ello, y a la peligrosa, y poco afortunada, expedición que finalmente consigue liderar este último a territorio desconocido. En la novela tendremos acción y luchas, "politiqueos" entre los colonizadores, e incluso un breve, pero intenso, romance entre Alonso de Ojeda y una princesa indígena.

La novela, sin parecerme espectacular, me pareció bastante entretenida cuando la leí, ya que nos arroja bastante luz sobre una historia poco conocida, y me gustó particularmente cómo el autor nos muestra el choque cultural y de forma de pensar entre los españoles y los indios del Caribe. Como pega, diré que está narrada en modo biografía, por lo que, aunque algunas escenas se cuentan con detalle, hay mucha parte narrada como un mero resumen y por ello no me terminó de meter del todo en la historia...claro, que, esto es una opinión mía muy subjetiva.

Terminaré la reseña recomendando su lectura a todos los interesados en la historia de la conquista de América, pues se hace una lectura entretenida, e históricamente se nota que es una novela histórica muy trabajada.

El Asirio, por Nicholas Guild

¡Ufff! hoy toca hacer la reseña de un pedazo de novela histórica, librazo bueno donde los haya...

Como su propio título podría sugerir, este libro está ambientado en la antigua Asiria, narrando los hechos que se suceden desde el punto de vista del príncipe Tiglath Assur. Comenzando con su infancia, siguiendo con la adolescencia, madurez y casi ascenso al poder, y terminando...bueno...eso no voy a desvelarlo ahora.

La historia tiene como ejes principales la historia de amor de nuestro príncipe con la bella Asharamat, que solo podrá ser esposa de quien ostente el trono, y la relación cercana del protagonista con uno de sus hermanos, el príncipe Asharaddón. Tanto una cosa como la otra se verán amenazadas por las intrigas que tienen lugar en la corte de la capital, Nínive, al respecto de cual de los príncipes deba ocupar el trono. Ambos príncipes se ven casi forzados a asumir los roles que les van tocando y la relación entre ellos se verá amenazada, así como las posibilidades de nuestro protagonista de casarse con su amada, pues esta solo puede ser esposa del que consiga finalmente ser rey.

En el libro hay de todo: desde batallas, intrigas de palacio, pasión y amor de por medio, profecías misteriosas... Y la narración, desde el punto de vista del príncipe Tiglath está muy bien llevada, siendo un relato muy profundo y psicológico, pero a la vez fluido. La parte histórica se nota que está muy trabajada, siendo además de agradecer que haya escritores que se animen a tocar temas que no sean tan habituales en la literatura de este género.

Repito, es un pedazo de libro donde los haya, largo pero fluido, tiene una segunda parte a la que echaré el guante en cuanto pueda, y recomiendo a los lectores que se animen a darle caña.

El Capitán Alatriste, por Arturo Pérez Reverte

Creo que no descubro nada con esta reseña, ya que esta es una saga de culto dentro de la novela histórica. Sin embargo, creo que es bueno hacer un análisis; para motivar a los indecisos que ya sepan de su existencia, pero no la hayan leído, a que se animen.

Los títulos que componen esta obra maestra son "El Capitán Alatriste", "Limpieza de Sangre", "El Sol de Breda", "El Oro del Rey", "El Caballero del Jubón Amarillo", "Corsarios de Levante" y "El Puente de los Asesinos". Como se puede apreciar, hay material de sobra para que Pérez Reverte nos meta de lleno en el mundo del siglo de oro español.

Todos los libros están narrados en primera persona por Iñigo de Balboa; un chaval guipuzcoano huérfano de padre, hijo de un soldado caído en combate que, como última voluntad, le pidió en su momento a su amigo, el también soldado Diego Alatriste, que se hiciera cargo del niño. Así pues, Iñigo de Balboa acompañará al veterano soldado, que lo mismo se gana la vida en el ejército que como espadachín a sueldo, en su peligrosa vida de aventuras.

Desde cuchilladas en estrechos callejones del Madrid de los Austrias, problemas con la inquisición, intrigas en los pasillos de la corte, romances poco convenientes con mujeres peligrosas, a luchas en las guerras de Flandes o en galeras en el Mediterráneo; a través de los libros tendremos un recorrido completo a través de la época en que están ambientados. No faltan villanos carismáticos, e incluso hay personajes históricos que desempeñan su papel, mi favorito es Francisco de Quevedo.

Los dos personajes principales son muy interesantes. Iñigo de Balboa comienza siendo un chaval, hasta cierto punto inocente; pero luego irá enamorándose de quien no debe, viéndose en peligro, adquiriendo una personalidad de adolescente rebelde, y no dudando en meterse en una buena pelea si es necesario. Diego Alatriste es un veterano cansado, arrepentido de algunas cosas de su pasado; capaz de matar por unas monedas o por cualquier mínimo insulto a su honor, pero que, de alguna manera, aún conserva cierto código de conducta, algo de compasión, y se preocupa por Iñigo.

Estos libros son una genialidad, no descubro nada nuevo por decirlo; pues ya han sido publicados por todo el mundo y traducidos a varios idiomas, aunque la adaptación cinematográfica no me terminara de convencer. También hay que decir que la voz narradora de la historia a veces divaga bastante, lo cual para mí no es un problema, pero puede que otros lectores, que no entienden tanto de historia, se pierdan un poco. Para el que no se haya leído estos libros, solo tengo que decirle que pruebe con ellos.

Las Lanzas, por Fernando Martínez Laínez

Esta novela histórica, no es del estilo dinámico y trepidante; sino un libro largo, completo, detallado, y, en mi opinión, perfecto sobre todo para los que ya hayan leído algo previamente sobre la época histórica en la que está ambientada.

La novela se sitúa en el siglo de oro español, y se centra sobre todo en los asedios de Ostende Y Breda, narrándolos desde el punto de vista del general Ambrosio de Spínola y el exsoldado Alonso de Montenegro. Se nota que hay un gran trabajo de documentación detrás del libro; por lo que los apasionados de la historia, y sobre todo del siglo de oro español, estarán más que encantados, no tanto los que quieran una historia de aventuras de un ritmo elevado.

A través de esta novela conoceremos sobre todo al personaje histórico Ambrosio de Spínola, que nos irá relatando los hechos como parte de unas cartas, o memorias, que escribe a posteriori. Como a mí me encantan estos temas, me ha servido como fuente conocimiento, además de como lectura entretenida. De forma más secundaria, se hará cierto énfasis también en la figura de la gobernadora de los Países Bajos, Isabel Clara Eugenia, uno de los personajes femeninos más potentes e interesantes de su tiempo.

Como crítica, diré que es un libro de ritmo lento; que a mí me encanto porque soy un apasionado del tema, pero que no gustará tanto a los que quieran una historia más dinámica que les meta de lleno.

Pues lo dicho, es un libro perfecto para veteranos del tema, que ya hayan leído algo al respecto previamente.

El Reino del Norte, por José Javier Esparza

Esta novela histórica está centrada en la Asturias de los inicios de la reconquista, el autor también tiene otro libro llamado "El Caballero del Jabalí Blanco" sobre la misma época, pero centraré la reseña solamente en "El Reino del Norte", por ser el único de los dos que me he leído.

Históricamente, la historia se centra en una pequeña guerra de sucesión por el trono del reino de Asturias; al designar el rey moribundo como sucesor a Don Ramiro, un noble ya entrando en avanzada edad, que ha vivido en Galicia aislado de la corte. Sin embargo, otro noble llamado Nepociano aprovecha el momento de incertidumbre para encaramarse al poder con algunos partidarios. Mientras tanto, los musulmanes del Emirato de Córdoba también tienen sus intrigas internas; y deciden intervenir en el conflicto, a favor del candidato que consideran que van a poder manejar mejor en el futuro.

La novela se centra fundamentalmente en varios frentes; el primero es el periplo de Don Ramiro para reunir seguidores y acudir a reclamar el trono, enfrentándose al usurpador y preparando su matrimonio con la joven y bella Paterna, de la nobleza castellana. El segundo es el cometido del caballero Hernán de Mena de ir a buscar precisamente a la joven Paterna para llevarla hasta Don Ramiro, lo cual se complicará un poco cuando comienza a surgir una poderosa atracción entre ella y el caballero. Por último, se nos mostrarán también las acciones del intrigante usurpador Nepociano, su esposa, y sus aliados de Córdoba; donde la amante favorita del emir, con la ayuda del eunuco Nasir, urdirán un complot para que el sucesor del emirato no sea el primogénito, sino el hijo de esta.

El libro está históricamente muy trabajado, como suele ser habitual en las novelas de José Javier Esparza; aunque algunos personajes principales sean, en mi opinión, un poco aburridos, en cambio, los antagonistas se me hicieron más interesantes. La novela en conjunto me gustó bastante, aunque quizás en algunos tramos no me llegar a enganchar del todo, pero sí que me parece muy recomendable para los aficionados a la novela histórica.


Jinetes al Amanecer, por Manuel V. Segarra Berenguer

Hoy toca la reseña de una novela histórica muy original y atrevida en su propuesta, de una particular visión de la guerra de Troya. Hace ya años que me leí este libro, y sigo recordando que me enganchó bastante al leerlo.

La novela trata los poco conocidos, e interpretables, hechos de la guerra de Troya, de una forma bastante peculiar; dando un gran protagonismo a las amazonas, que acuden, según esta interpretación, en defensa de los troyanos. Los principales protagonistas son Odiseo, haciendo su papel de astuto y prudente, aunque más débil que otros héroes de la guerra; y Pentesilea, la decidida reina de las amazonas, un personaje femenino bastante potente.

La presencia de las amazonas hará reñida una contienda que parecía resuelta para los griegos, y veremos un duelo psicológico constante entre Odiseo y Pentesilea, que llega a convertirse en una peligrosa atracción entre ambos. Los héroes más icónicos, Aquiles y Hector, aparecen caracterizados como violentos y no muy inteligentes, manteniendo rivalidades con Odiseo y con Pentesilea respectivamente. Tanto la parte de los diálogos y tensiones internas en los dos bandos de la guerra, como las batallas propiamente dichas, como el duelo mental entre los dos principales protagonistas, están muy bien narrados a mi juicio.

En resumen, una visión muy de autor de la guerra de Troya, que a pesar de las licencias tomadas queda muy bien, y que nos la presenta de forma menos heroica y divina, y más mundana; llena de intrigas, rivalidades internas, y debilidades muy humanas.


Sidi, por Arturo Pérez-Reverte

La reseña de hoy nos lleva a la edad media, a adentrarnos un poco en la legendaria figura del Cid Campeador; considerado héroe perfecto por unos, villano por otros, en definitiva, uno de los personajes históricos más misteriosos y polémicos.

Yo personalmente, creo que esta novela hubiera sido una genial segunda parte en el medio de una trilogía, en vez de un libro suelto. Digo esto, porque la historia está centrada en la parte "intermedia" de la vida del Cid Campeador; cuando deambula desterrado, acompañado de una pequeña hueste de fieles, buscando la protección de moros y cristianos, hasta acabar al servicio del rey musulmán de Zaragoza. Cuando digo que me hubiera gustado que esta novela fuese la segunda parte de una trilogía, no quiere decir que no me haya gustado, ni mucho menos, sino que creo que tenía potencial para ser una serie más extensa de libros.

Esta novela histórica, se centra mucho en la figura personal del Cid, y sobre todo en su faceta de líder; haciendo mucho hincapié en la preocupación por los subordinados, el ganarse continuamente su respeto, el predicar con el ejemplo... se puede decir que es también una reflexión sobre el liderazgo. Esta faceta personal del personaje contiene licencias de autor, obviamente, pero puedo decir que ha quedado una representación del Cid muy interesante.

La historia se sitúa en el contexto del destierro del Cid y su hueste, luchando contra partidas de moros a cambio de un sueldo para poder ganarse la vida, buscando la protección de varios señores poderosos de la España medieval de su tiempo; hasta que, al fin, entran al servicio del reino de Zaragoza, ganándose el aprecio personal de su rey, y participando, a su servicio, en la batalla de Almenar.

¿Qué más puedo contar de este libro? Solo me queda recomendarlo a todos los que les guste la novela histórica. Al que quiera batallas, historias de lealtad, y ejemplos de liderazgo, le encantará Sidi.


Jerusalén (por Cecelia Holland)

La reseña de hoy nos lleva al reino latino de Jerusalén, en el contexto de las cruzadas, desde el punto de vista de un caballero templario; aunque, a lo largo de la historia, aparecen otros muchos personajes interesantes.

El protagonista es Rannulf, un caballero templario veterano; con un oscuro pasado como violador y maleante, que, a raíz de experimentar un milagroso suceso, cambia totalmente su actitud, ingresando en la orden del temple para expiar sus pecados. Es un hombre introvertido, pero con una personalidad fuerte y multitud de recursos para sobrevivir; aunque tiene una facilidad tan grande para meterse en problemas, que le llevará a enemistarse con ciertos superiores de su orden, y algunas personalidades poderosas del reino de Jerusalén.

Además del protagonista, se nos presenta un gran conjunto de personajes relevantes, algunos ficticios, y otros históricos; destacando la princesa Sibila, el señor de Karak, el conde de Tripolí, el rey leproso, Balduino, o el maestre de los templarios, Gerard de Rideford. Lo que más me gusta de esta novela histórica es que se centra tanto en la parte militar, de la guerra contra los musulmanes, como en las intrigas y tejemanejes políticos de la corte de Jerusalén; que, al final, terminarán propiciando la caída del reino. Desde el punto de vista histórico, es un libro bastante exacto, en general, aunque con alguna licencia de autor comprensible, como por ejemplo, la peculiar interpretación del voto de castidad que mantienen algunos templarios...

Es el único libro que he leído de esta autora, pero me gustó mucho, para mí es de lo mejor del género de novela histórica.


¡El que tenga valor que me siga! (por Eduardo Garrigues)

En la reseña de hoy vamos a trasladarnos al siglo XVIII; concretamente a los acontecimientos que tuvieron lugar con la revolución americana, y más concretamente, al papel que tuvo España en esta, sobre todo gracias a un hombre: Bernardo de Gálvez.

Este libro aborda estos hechos centrándose en la figura de este personaje histórico, y en la mujer criolla mulata, de habla francesa, que terminó siendo su esposa. Se nos presenta con detalle y rigor histórico todo lo concerniente a los aspectos militares y políticos de la revolución americana, y de la toma de Pensacola (en Florida) a los ingleses, por parte de las tropas españolas de Bernardo de Gálvez. En el aspecto del rigor histórico, se nota que hay un excelente trabajo detrás de esta obra.

Se enfatizan las cualidades de estratega y líder de este personaje, algo que a mí personalmente me gusta; pues siempre es positivo encontrar en la historia referentes de ciertas cualidades, como el valor, el ingenio, la capacidad de motivar a los demás... Por poner una pega, quizás hubiera estado mejor que se nos trasladara más directamente a los hechos; no tuve la sensación de estar metido en lo que iba pasando, el libro está redactado como quien cuenta una historia, no tanto como escenas en las que el lector se sumerge.

Para finalizar, diré que el libro me gustó bastante como novela histórica, pensada para los muy interesados en este tipo de narrativa y en el conocimiento de la historia; pero no lo veo como un libro recomendado "para todos los públicos", sino más bien para el público especializado en la materia.


¡Que Vengan Cuando Quieran! (por Pablo Carnicero de la Cámara)

Este título, tan desafiante, encaja muy bien con esta, corta pero intensa, novela histórica sobre el asedio de Castelnuovo (Actual Herceg Novi, en Montenegro).

Para el que no le suenen estos hechos, vienen a ser básicamente las "Termópilas españolas", con el tercio de Sarmiento en el papel de los 300 espartanos, y con los turcos otomanos en el papel de persas. Los hechos históricos del asedio están presentados de forma bastante realista y documentada, siendo bastante entretenidas y violentas las escenas de acción. Como contrapunto a la mera acción violenta, hay una trama paralela en la novela, sobre cómo algunos de los soldados españoles intentan averiguar el paradero de un dinero escondido, que será relevante justo al final de la historia. Aunque tengo que decir, que quizás esta trama paralela, por así decirlo, no llegó a mantenerme enganchado, en cambio la parte histórica y de acción de la novela me encantó.

Al ser una novela corta, y situada en unos hechos muy concretos, el desarrollo de los principales personajes, todos soldados, no es lo más importante de la historia. En cambio, todo lo concerniente a la acción, y a reflejar de forma muy intensa los hechos históricos, es lo que le da, en mi opinión, el valor a esta novela. Se lee rápidamente, y yo personalmente creo recordar que la terminé en un par de días de lectura intensa.

Para finalizar, diré que sí recomiendo su lectura a todos aquellos interesados en la parte puramente bélica e histórica, que es por lo que destaca, no tanto a los que quieran una trama muy elaborada con un gran desarrollo de personajes.


La última Legión (por Valerio Massimo Manfredi)

Como ya comenté en alguna otra reseña, Valerio Massimo Manfredi es uno de los grandes maestros de la novela histórica, específicamente de la ambientada en el mundo clásico y la antigüedad. Este libro en concreto es muy conocido, a raíz de la película del mismo nombre basada en él.

La historia está ambientada en la caída definitiva del Imperio Romano de Occidente, y la ocupación de Roma por los bárbaros. La narración gira en torno al encarcelamiento del joven heredero al trono de Roma, Rómulo Augusto, de trece años, y su maestro, el anciano Ambrosino. Sin embargo, estos últimos aún no están perdidos; puesto que Aurelio, un legionario atormentado por un pasado que no recuerda bien, sus compañeros de legión, y la mujer guerrera, Livia, acudirán a ayudarles. Una vez rescatado al chico, tendrán que escapar; siendo perseguidos constantemente por los bárbaros, hasta llegar a Britania, donde les será revelado un inesperado destino para ellos.

Los personajes principales son bastante interesantes, especialmente el legionario Aurelio, cuyo trágico pasado se irá revelando progresivamente a lo largo de la historia. El principal antagonista, Wulfila, quien dirige a la partida de bárbaros encargada de perseguirles, también es un enemigo a la altura de la historia. La acción propiamente dicha es intensa, con muchas escenas de lucha muy bien recreadas, y no afloja en ningún momento.

En resumen, este libro es uno de los más grandes títulos de novela histórica que yo he leído, y, me parece una lectura casi obligada para todos los lectores de este tipo de narrativa.


El Ejército perdido (por Valerio Massimo Manfredi)

Valerio Massimo Manfredi es el maestro de la novela histórica ambientada en la historia antigua, y lo confirma en todas sus novelas, esta en concreto se centra en torno a los eventos conocidos como "la marcha de los diez mil". Para el que no lo sepa, "la marcha de los diez mil" fue una auténtica machada llevada a cabo por un contingente de mercenarios griegos que lucharon en una guerra civil del Imperio Persa; y que, al quedar atrapados luego, en medio de tierra hostil, tuvieron que cruzar el territorio persa entero, siendo constantemente atacados, hasta llegar de vuelta a Grecia.

La historia se nos narra a través de Abira, una muchacha de una aldea en el territorio del Imperio Persa, por la cual pasa el contingente mercenario griego, se enamora de uno de los mercenarios, que resultará ser Jenofonte, el historiador real a través del cual conocemos estos hechos. Abandonará su aldea, y acompañará al historiador y a los griegos a través de sus periplos. Sin hacer "spoiler", basta con decir que llega un punto en el que los mercenarios se ven atrapados en medio del Imperio Persa, sin un patrón que les proteja, y tienen que abrirse paso hasta poder volver a Grecia, luchando contra las tropas del "Gran Rey" y ciertas tribus hostiles. Abira nunca se separará de Jenofonte, siéndole de mucha ayuda y apoyándole en todo momento.

Aunque esta novela no llega a ser tan magistral como otras obras del autor, sigue siendo entretenida, y la parte histórica está muy documentada y reflejada fielmente. Como crítica, quizás decir que, a mí personalmente, el último tramo se me hizo ya menos interesante, pero esto es una opinión personal. Me gustó de esta historia el hecho de que cubre todos y cada uno de los aspectos de un ejército de la época, desde los capitanes, a los soldados, y también a las mujeres y el resto de personal no combatiente. Sin ser una novela magistral, sí que es bastante completa y entretenida, la recomiendo a los que les guste la novela histórica.


El Húsar (Por Arturo Pérez- Reverte)

La reseña de hoy está dedicada a un libro corto, pero interesante para los aficionados a la novela histórica de tipo bélico. La historia está ambientada en España, durante las invasiones napoleónicas, y tiene lugar a lo largo de un espacio corto de no más de un par de días.

El protagonista es un joven húsar (un tipo de soldado de caballería de la época) francés destinado en España junto a sus compañeros. Al principio está deseoso, al igual que el resto de soldados franceses de su unidad, de entrar en acción y buscar la gloria; cree en lo grandioso de la causa napoleónica, quiere volver a su país triunfante, arde en deseos de impresionar a su familia y a las mujeres de París cuando vuelva...

Todo lo anterior irá cambiando según se vaya viendo envuelto en escaramuzas y luchas directamente, descendiendo a la dura realidad, a la crudeza del combate y la muerte, madurando de repente y cambiando su forma de pensar. Se produce así, según va avanzando la obra, una reflexión sobre la inutilidad de la guerra. Las acciones de combate están muy bien representadas, de forma un tanto sangrienta pero realista, y da la sensación de estar dentro de ellas al leer. También me gustó la forma de representar a los soldados; las conversaciones entre ellos, sus uniformes y objetos, su forma de pensar, y las tácticas militares de la época.

Esta novela se lee en un solo día, o como mucho en dos, se me hizo amena de leer, ya que a mí me interesan mucho los temas de tipo histórico bélico. Dentro del género la encuentro muy recomendable, sobre todo por la forma de narrar y describir las escenas.


Aléxandros (Por Valerio Massimo Manfredi)

Siguiendo con el análisis de novela histórica de calidad, hoy le toca el turno a una saga muy potente, escrita por uno de los mejores autores del género. Se trata de tres volúmenes; El Hijo del Sueño, Las Arenas de Amón y El Confín del Mundo, que narran la vida de Alejandro Magno de forma completa, bien documentada, y muy amena.

A pesar de no dejar de ser una biografía histórica, se nos cuenta la historia como una novela de acción, a mí personalmente me dio la sensación de estar muy metido dentro de los hechos mientras la leía. Se hace un buen retrato, tanto de la sociedad y el ejército greco-macedonios, como del personaje principal, sus amigos, familiares, y enemigos. Hacer una sinopsis no tiene demasiado sentido en este caso; ya que el argumento es básicamente la historia de Alejandro Magno, lo atractivo de esta saga es la forma de contarlo, que se hace muy fluida y te introduce de lleno en los hechos históricos, así como el modo en el que están reflejados los personajes.

De los tres libros, a mí personalmente, el que me gustó más fue el segundo; porque es donde hay más batallas, y se nos presenta una interesante rivalidad de Alejandro con Memnón de Rodas, el líder de los mercenarios griegos al servicio del Imperio Persa, pero esto no deja de ser una preferencia personal.

Representar bien a un personaje tan complejo, grandioso, polémico, y potente como Alejandro Magno, y además hacerlo de forma amena, es un gran reto, y Valerio Massimo Manfredi ha estado a la altura de ese reto. Recomiendo su lectura a todos los fans de la novela histórica...aunque muchos seguramente ya lo hayan leído.


El Escriba Del Rey Leproso (Por Lluís Prats)

Esta novela histórica está ambientada en la edad media, llevándonos a través de los acontecimientos que condujeron al final del Reino Latino de Jerusalén, y su conquista por Saladino. Es un libro largo y exhaustivo; que retrata bien a los personajes históricos, y refleja, con mucha atención, las intrigas y movimientos políticos de la corte y la nobleza del reino de Jerusalén.

El protagonista principal es Hugo de Poitiers, que viaja desde Europa a Jerusalén acompañando a su maestro, Guillermo de Tiro; allí trabará amistad con el joven príncipe Balduino, con varios caballeros hospitalarios, y con personajes notables del reino, aunque también se verá implicado en las intrigas de otras figuras políticas de importancia, y se enamorará de una de las damas de la reina.

La historia va reflejando los acontecimientos del reino desde el punto de vista de este personaje; comenzando con el rey Amalarico y la niñez del príncipe Balduino, continuando con el periplo de este último por gobernar un reino dividido en varias facciones, habiendo contraído él mismo la lepra, y terminando con el desastroso reinado de Guy de Lusignan. Se hace mucho hincapié en la rivalidad entre las distintas facciones de nobles del reino y las conspiraciones, estando la amenaza musulmana siempre presente como telón de fondo, las principales batallas de Montgisard, Kerak y Hattin son descritas bastante bien.

Personalmente, he de decir que di con este libro por casualidad, pero me gustó leerlo, aunque a mí me suelen enganchar normalmente los libros de acción rápida, este es más largo y lento, lo que no quita que merezca una oportunidad para los interesado en la novela histórica medieval.


El Maestro de Esgrima (Por Arturo Pérez-Reverte)

Arturo Pérez-Reverte, es de los escritores que más me gustan de novela histórica, y, desde luego, mi favorito de habla hispana en este género. Hoy quiero hablar de uno de sus libros más conocidos y exitosos.

Esta novela está ambientada en la España del siglo XIX, en Madrid, justo en el momento en que se están comenzando a fraguar las conspiraciones republicanas para destronar a la reina Isabel II. El protagonista es Jaime de Astarloa; un veterano y cansado profesor de esgrima, un apasionado de su arte, en un momento en que este comienza a perder importancia, y convertirse en un ejercicio decadente para hijos de personajes adinerados. El protagonista es lo mejor de la historia; es un hombre que se aferra a un código de honor cada vez más en desuso, su honorabilidad y franqueza le hacen parecer muy inocente, y víctima de los tejemanejes y conspiraciones de otros, pero, cuando la ocasión lo requiere, no le falta valor...es un viejo león.

La sinopsis sería la siguiente; el veterano maestro pasa los días enseñando esgrima a los hijos de personajes acomodados, y matando el tiempo en su café habitual, con unos amigos con los que no conecta del todo, pero que le permiten mantener la ficción de que no está completamente solo. Las cosas se complicarán cuando aparece una misteriosa desconocida; una mujer enigmática y elegante, que le solicita ser entrenada personalmente por él, y que le enseñe su mejor estocada, que es, por otra parte, un golpe mortal. A pesar de sus reticencias iniciales, el veterano maestro accede, y comienzan las sesiones en las que comienza a sentirse cada vez más atraído por su nueva, y hábil, alumna. Entonces, sin darse cuenta, nuestro protagonista irá viéndose involuntariamente involucrado en una seria de conspiraciones, en las que esa mujer parece ser una pieza importante, y que están relacionadas con los acontecimientos políticos. El maestro acabará así en medio de un peligroso juego, sin darse cuenta.

Es una novela bonita, entrañable e intensa; una reflexión sobre los valores del honor y la lealtad, y la personalidad del protagonista hace que, como lector, uno sienta cierta empatía por él. En su momento, me hicieron un favor recomendándome este libro, y me considero obligado a devolverlo, recomendándoselo a otros.


El Siglo de Acero (Por Hector J. Castro)

La reseña de hoy está dedicada a una trilogía ambientada en el siglo de oro español; compuesta por los títulos de "Peones y Damas", "El Asedio de Haarlem" y "El Diablo a las Puertas del Cielo", son tres libros relativamente cortos, pero muy adictivos para el que le guste la novela histórica.

La trilogía narra las aventuras del espadachín Martín de la Vega, y su compañero, el portugués Alfonso Duarte, soldados de los tercios. Cada uno de los tres libros está ambientando en un escenario diferente, y aunque en los tres intervienen estos dos protagonistas, el resto de personajes y trama varían de uno a otro. El primero se sitúa en el contexto del mediterráneo de la edad moderna; transportándonos al mundo de las galeras, los piratas, y el turbio ambiente de las ciudades italianas de la época. El segundo libro trata sobre la primera fase de la guerra de los ochenta años, concretamente del cruento asedio de Haarlem. El último de todos es el que cambia más respecto a los otros, ya que no es un escenario bélico como tal; sino que gira en torno a las intrigas en el Madrid de los Austrias, llevándonos a las cuchilladas en callejones oscuros, y las conspiraciones de Antonio Pérez y la princesa de Éboli.

En los tres libros la acción es rápida y adictiva, con unos protagonistas muy interesantes; que tienen, a ratos, más de antihéroes que de héroes convencionales, y con unos antagonistas muy atractivos en su papel. El trabajo de rigor histórico también se nota, e incluso aparecen algunas ilustraciones esparcidas que ayudan bastante en la visualización.

Concluiré diciendo que estamos ante una trilogía que se puede leer muy rápido, y que, dentro de su género, me ha parecido merecedora de reconocimiento y muy recomendable.


El Espartano, (por Javier Negrete)

Aunque comencé a leer a Javier Negrete como escritor de literatura fantástica; con su tetralogía de "La Espada de fuego", cuya reseña se puede encontrar en la correspondiente sección, me llevé una grata sorpresa al comprobar que también ha escrito novela histórica.

Como ya se puede deducir del título, la temática de este libro es la antigua Esparta, cronológicamente está ambientado justo antes, y durante, las guerras médicas y la invasión persa de Grecia. El protagonista es Perseo; el príncipe heredero de una de las dos líneas sucesorias reales de Esparta, es además, ya desde muy joven, de los mejores guerreros de su ciudad. El joven príncipe, nada más comenzar la obra, parece que lo tiene todo; mantiene su historia de amor con la princesa Gorgo, de la otra rama real, y no tiene que formarse en la academia militar con el resto de chicos, aunque dado su talento, parece que no lo necesita. Las cosas cambiarán sustancialmente a partir de un duelo de exhibición que mantendrá con un comandante persa, la traición de algunos familiares, y la pérdida de sus privilegios...

Es una historia de un príncipe que va cayendo en desgracia; teniendo que "bajar al barro" y llevar la vida dura del resto de guerreros, sobreviviendo a las traiciones, llegando a conocer el exilio, y regresando para defender su patria en los momentos más oscuros, durante la invasión persa.

El libro nos introduce bastante de lleno en la vida de la antigua Esparta; y, desde luego, acción no falta, tampoco conspiraciones, ni antagonistas interesantes. El retrato de los personajes históricos que aparecen presenta algunas licencias de autor comprensibles; pero que no le restan realismo a la narración, que está, dicho sea de paso, bien documentada en cuanto a los detalles históricos.

Para terminar; diré que es un libro bastante largo, pero que merece la pena, ni la acción ni los personajes decepcionan, y es bastante instructivo en cuanto al retrato que ofrece de Esparta y la antigua Grecia.


           SAN QUINTÍN, POR JOSE                   JAVIER ESPARZA

No hay que hacer demasiadas conjeturas para deducir de qué trata esta obra; y, efectivamente, Jose Javier Esparza nos mete de lleno en los acontecimientos que desembocaron en la batalla que dio lugar a la famosa expresión "se armó la de San Quintín".

Es un libro relativamente corto, pero muy bien preparado; aborda el tema desde el inicio de la guerra y el contexto histórico, pasando por las operaciones previas a la batalla, el encuentro en sí, y las consecuencias finales. Aunque la historia está narrada desde varios puntos de vista, está enfocada principalmente en el capitán Julián Romero, un personaje histórico del que recomiendo encarecidamente documentarse. Para ayudar al lector, a lo largo de la novela, se nos facilitan ilustraciones con planos de los lugares importantes y retratos de los personajes históricos, lo cual es una muestra del conocimiento y el trabajo de documentación desplegado en la obra.

A pesar de lo minucioso de la novela, hay ciertas licencias literarias comprensibles; como pueden ser las interacciones del protagonista con su mujer y su criado, o el comportamiento de ciertos personajes históricos, pero todo ello forma parte de la ventaja que siempre tiene el escritor de novela histórica de aprovechar los "huecos" que quedan entre los acontecimientos reales.

Para finalizar, diré que; a mí personalmente, como interesado en los temas históricos tratados en el libro, la novela me ha ayudado bastante a conocerlos y se me ha hecho entretenida, por lo que la recomiendo a todos los consumidores de novela histórica.


GUERRAS MESCALERO EN RÍO GRANDE, POR ÁLBER VÁZQUEZ

Admito que, antes de leer este libro, no conocía al autor, ni había leído nada suyo...después de leerlo, puedo decir que, como escritor, tiene bastante personalidad.

La novela trata sobre unos hechos históricos poco conocidos, como son los conflictos hispano-apaches en lo que, a día de hoy, es Texas, Arizona, y Nuevo México. Los protagonistas son varios soldados de los regimientos de dragones que guardaban los presidios y ejercían labores de "policía" en esos territorios salvajes y poco colonizados.

El hilo de la historia, trata sobre los intentos de los españoles del presidio de Río Grande, de convencer a los apaches mescaleros de abandonar su estilo de vida y sus costumbres y asentarse en el territorio civilizado; dichos intentos chocarán, durante toda la novela, con la tozudez y las pocas ganas de ganarse la vida honradamente de sus "aliados" apaches, así como con varias tribus indias hostiles.

En la narración, se deja sentir el estilo del autor, de una forma divertida a ratos, al relatar lo que va ocurriendo con un cierto humor negro. Como crítica, añadiré sin embargo, que quizás falta ese personaje carismático que te engancha del todo; los protagonistas son personajes bastante unidimensionales, aunque no por ello la narración deja de ser entretenida.

En definitiva; hablamos de una novela histórica que escoge un tema original e inesperado, una narrativa con personalidad propia, y unas aventuras de "far west" en versión española.

                                                               ÁGUILAS DE ROMA, POR BEN KANE

Para el que le gusten las novelas históricas de acción, para el que disfrute de las escenas angustiosas de batalla, y para el interesado en la historia de la antigua Roma, esta es una saga muy recomendable.

La trilogía se compone de tres libros; "Águilas en Guerra", "La Caza de las Águilas" y "Águilas en la tormenta". Los títulos no podrían estar mejor escogidos; ya que una gran parte del argumento gira en torno de la importancia, casi sagrada, que otorgaban los legionarios romanos a sus estandartes con forma de águila, y a la humillación que suponía para una legión el perder el suyo.

La historia está situada en Germania, durante los hechos que condujeron a la famosa batalla de Teotoburgo, con la consiguiente respuesta de Roma. El autor nos conduce a través de dichos eventos a través de los puntos de vista del veterano centurión Lucio Comino Tulo, del joven y animado legionario Piso, y del astuto y escurridizo caudillo germano Arminio, con lo cual tenemos la doble visión de los hechos romana y germana.

La narración es fiel, con alguna licencia comprensible, a los hechos históricos en los que está situada; y la acción es fluida, dedicando mucha atención a los detalles sobre la vida de los legionarios romanos y a las batallas. A mí personalmente la obra me mantuvo interesado hasta el final, y dentro de su género, la recomiendo claramente.